Medusa, femme fatale

Medusa es el título del primer single de Alba Reche, ex concursante de Operación Triunfo 2018. Medusa, como ya sabéis, es el nombre de un popular personaje de la mitología griega. Medusa, en realidad, representa muchas cosas que pueden ser sintetizadas en una: el arquetipo de la mujer fatal.

Dice Alba Reche en el estribillo de su nueva canción «Acuchillo pero con amor / Nadie mira como lo hago yo». Así, escuchadas sin más, estas líneas pasarían desapercibidas. Pero siendo que la canción se llama Medusa, es difícil resistirse a pensar que la cantante en realidad no está hablando de invertebrados marinos, sino que está trazando un paralelismo con la Medusa de la mitología griega, aquella mujer a la que los dioses impusieron un doble castigo: tener serpientes en lugar de pelo y petrificar con la mirada.

Por si todavía quedaba alguna duda, el videoclip acompaña el relato. Alba Reche se pasea entre bustos de hombres a los que tapa los ojos con las manos –presumiblemente sus víctimas– mientras se entretiene con una serpiente. Es una Medusa del siglo XXI que ya no petrifica con la mirada, sino que seduce con ella.

Otras cantantes también pensaron en Medusa para transmitir su mensaje. La rapera Azealia Banks lanzó en 2015 el videoclip de su canción Ice Princess, en el que aparecía caracterizada como una poderosa Medusa que congelaba con la mirada y estaba al mando de un ejército de androides, si bien al final de la historia acababa sucumbiendo a las llamas.

La propia Rihanna fue portada y objeto de deseo en la revista para hombres British GQ en 2013, para la que posó desnuda, con pelo de serpientes y ojos reptilianos.

rihanna british GQ medusa perseo mitología griega atenea

Incluso Paulina Rubio (sí, esto es real) evocó conceptualmente a una Medusa dorada mientras cantaba con pena «Con un cuchillo afilado entre dientes / Corto de raíz, de un tajo el ayer». Una alusión directa a Perseo, el héroe que dio muerte a Medusa, representado en este caso por el prometido que deja plantada a Paulina en el altar el día de la boda.

Más allá de su condición de cantantes, Paulina Rubio, Rihanna, Azealia Banks y Alba Reche tienen pues una cosa en común: todas ellas invocan a Medusa para evocar la figura de una mujer fuerte, ya sea por sus dotes de seducción o por su capacidad de reponerse a las traiciones de los hombres.

En realidad, la imagen de Medusa como una mujer seductora se comenzó a construir durante la Antigüedad, en torno al siglo V a. C. Anteriormente, los griegos la habían imaginado a ella y a sus hermanas las Gorgonas como un amasijo aterrador de serpientes, colmillos, ojos saltones y barba. En ese proceso de humanización, Ovidio y sus Metamorfosis fueron un punto de inflexión: el poeta romano del siglo I d. C. narró la historia de Medusa como la de una joven de gran belleza que fue violada por Poseidón en el templo de Atenea y castigada por esta, la diosa de la sabiduría (ehem, ehem), por haber mancillado un lugar sagrado. ¿Las consecuencias? Convertirla en un auténtico monstruo con pelo de serpientes que nunca volvería a mirar a los ojos a nadie.

medusa perseo mitología griega atenea

Medusa como ser monstruoso, terracota de la isla de Tasos, s. VI-V a. C.

medusa perseo mitología griega atenea

Medusa como monstruo humanizado, Medusa Rondanini, alrededor del s. II a. C.

No es casual que la maldición se aplicase sobre el cabello y la mirada, ya que ambos han sido tradicionalmente vistos como armas de seducción femenina. Atenea, a fin de cuentas, privó a Medusa de su poder, pues para los griegos (hombres) la seducción de una mujer podía ser fuente de todo tipo de males. Para acabar de arreglar la historia, y si los dioses no habían sido ya suficientemente crueles con ella, llegó Perseo, el héroe triunfante, que le rebanó la cabeza con engaños y se la entregó como trofeo a Atenea.

medusa perseo mitología griega atenea Jacques-Clément WAGREZ 1850 - 1908 Perseus 1879

Perseo, ese héroe, en la obra de Jacques-Clément Wagrez, 1879.

Precisamente por toda esta crueldad ha habido una lectura contemporánea que ha querido ver en Medusa el arquetipo de la mujer seductora y empoderada que planta cara y es temida por los hombres. O sea, la femme fatale. Igual que en el mito convertía en piedra a todo aquel que le mirase a los ojos, la Medusa contemporánea priva a los hombres de su voluntad y los maneja a su antojo. Es en esta lectura de Medusa en la que se reconocen la mayoría de las mujeres que recurren a ella como metáfora, entre ellas las cantantes que hemos visto antes.

Pero viviendo en una sociedad como la nuestra, no es de extrañar que perviva –y así ha sido durante siglos– una lectura machirula muy ajustada al mito original, en la que una mujer con poder es vista como algo casi antinatural que debe ser sometido y ridiculizado por el héroe-hombre que se alza en representación del orden. Y no hay mejor manera de ilustrarlo que con las elecciones estadounidenses de 2016, durante las cuales circuló por las redes una relectura de la famosa estatua de Cellini de Florencia (siglo XVI) en la que un Trump-Perseo sostenía con su mano la cabeza de su oponente política Hillary Clinton. Toda una declaración de intenciones.

donlad trump hillary clinton triumph medusa perseo mitología griega atenea

El mito de Medusa también ha acabado pasando por el filtro del consumismo y no es extraño encontrarla, por ejemplo, en anuncios publicitarios. Seductora, sí, pero despojada de su carácter reivindicativo y edulcorada con una pátina soft que la hace mucho más digerible en términos consumistas. Al final se trata de vender un producto. Ahora bien, aunque Perseo ya no rebana cabezas, consigue domar a Medusa. Aquí el mensaje del control masculino pervive.

Ahora, pensad por qué a pesar de que Medusa fuese violada, castigada por ello y luego asesinada por una monstruosidad impuesta, continuamos celebrando la figura de Perseo como un auténtico héroe.