Metidas de pata monumentales

Metidas de pata monumentales

¿Es o no el fútbol un potencial aliado de la arqueología? Posts atrás planteaba esta pregunta de manera retórica y en apariencia naïf para poner sobre la mesa un tema clave: que el fútbol puede llegar a ser positivo para la arqueología. ¿Me desdigo hoy? La verdad es que no, pero tengo que contaros una cosa al respecto.

Selinunte on set

Selinunte on set

Lo ha vuelto a hacer. Gucci no puede resistir la tentadora atracción de la Antigüedad y, una vez más, ha escogido un lugar histórico como escenario para una de sus campañas publicitarias. En esta ocasión le ha tocado a Selinunte, en Sicilia.

La UEFA Champions Greek

La UEFA Champions Greek

Ahí donde lo veis, tan salvaje y tan dado al abanderamiento del lado más visceral de la condición humana, el fútbol puede ser un gran aliado de la arqueología. Entiéndase, claro, no en un sentido intelectualoide o empírico, ni tan siquiera en clave de esponsorización, sino en algo mucho más básico y poderoso.

Make archaeology sexy again

Make archaeology sexy again

A veces ocurre que los astros se alinean y, de la noche a la mañana, el pasado se convierte en lo más trendy, en un must, qué digo, en el hype del momento. Sí, amigas: las antiguallas también podemos ser lo más.

Yo también quiero mi pirámide

Yo también quiero mi pirámide

A mucha gente la Antigüedad le resulta fascinante. Lo que les atrae, sin embargo, no es siempre el interés por conocer ese pasado desde un punto de vista histórico o arqueológico, sino más bien lo que representa en nuestro imaginario: lo lejano, lo misterioso, lo exótico, lo idílico. Y uno de los mejores ejemplos de ese magnetismo son las famosas Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

Un picadero llamado Pompeya

Un picadero llamado Pompeya

Reconozcámoslo. Todos lo hemos hecho alguna vez. Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra.

PP ♥ iberos

PP ♥ iberos

Hace un tiempo hablamos de la obsesión del PP valenciano por los iberos. Si en aquel momento los iberos sirvieron para separar lo valenciano de lo catalán, esta vez han venido de perlas para argumentar la unidad española. O al menos así lo cree Alicia Sánchez-Camacho, candidata del PP al Parlament de Catalunya.

Rectificación: Valencia SÍ QUIERE ser ibera

Rectificación: Valencia SÍ QUIERE ser ibera

Hace no mucho hablada en un post sobre el uso político de los restos ibéricos de la calle Ruaya de València. València ya no quiere ser ibera, se llamaba. Pues bien, dadas las circunstancias yo, Piedra, me veo obligada a rectificar: València SÍ QUIERE.

València ya no quiere ser ibera

València ya no quiere ser ibera

De las excavaciones arqueológicas que se han llevado a cabo en València en los últimos años, la de la calle Ruaya es, sin duda, la que más cola ha traído. Allá por 2008 la intervención previa a la construcción de un parking para los vecinos sacó a la luz restos cartagineses e iberos del s. III a. C., es decir, anteriores a la fecha oficial de fundación de la ciudad por los romanos ¡Aleluya! ¡València era más antigua de lo que se pensaba!